Silvia C.Carpallo
La OMC y el Consejo General de Enfermería han elaborado un documento en el que se comprometen a participar activamente en el desarrollo del Pacto por la Sanidad en beneficio de los pacientes, además de avalar los acuerdos alcanzados el 18 de marzo por el Pleno del Consejo Interterritorial
Madrid (21-7-10).- Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), y Máximo González Jurado, presidente del Consejo General de Enfermería, han hecho entrega a la ministra de Sanidad de un documento de adhesión al Pacto por la Sanidad que pretende la consolidación y la mejora del Sistema Nacional de Salud. Este documento se ha basado en informaciones como las recibidas por las Directivas europeas del sector, la legislación sobre Derechos Humanos y el trabajo del Consejo Europeo de Profesionales Liberales, todo ello para crear un compromiso con los servicios a la atención del paciente.
En palabras de Trinidad Jiménez, la colaboración de los profesionales es clave para “apoyar y fortalecer todas las decisiones que el Ministerio de Sanidad y Política Social, en el marco del Consejo Interterritorial, ha adoptado para la calidad, la cohesión y la sostenibilidad del SNS”. Precisamente sobre la calidad y la sostenibilidad del sistema, palabras ya más que familiares en este ámbito, hablaba Rodríguez Sendín, que matizaba que ambas áreas eran los dos grandes retos del documento presentado ya que “es imposible hablar de calidad y no hablar de sostenibilidad”. Concretaba algo más sobre el contenido González Jurado, que explicaba que “el documento que hemos suscrito, de forma absolutamente voluntaria, habla de dos aspectos fundamentales, uno es el apoyo al ciudadano, como mejorar la confianza del paciente en el sistema y en los profesionales. En segundo lugar, fortalecer, con absoluta lealtad, todas aquellas medidas que los poderes públicos están haciendo a favor del SNS”.
Tras firmar el acuerdo sobre este documento, el presidente de la OMC quería hacer hincapié en que “entendemos que el Pacto por la Sanidad no sólo debe respetarse, sino profundizarse, creemos que debe hacerse y eso es lo que exigimos, si pedimos un esfuerzo a los profesionales se les debe de pedir también a los responsables políticos”. Sobre ese compromiso y esa confianza ha manifestado también su opinión el presidente del Consejo General de Enfermería, que especificaba que “necesitamos esa confianza mutua entre las autoridades sanitarias para poder colaborar y cooperar”. Por último Trinidad Jiménez quería hacer mención a las especiales circunstancias en las que se había fraguado este acuerdo, ya que “en momentos difíciles es cuando más se pone de manifiesto la capacidad de articular consensos, la capacidad de llegar a acuerdos, la capacidad de mostrar entendimiento”.
Nuevos principios y compromisos
El documento adherido al Pacto por la Sanidad hace referencia a una serie de acciones que se basan en principios y compromisos, que se hayan relacionados desde con los derechos humanos hasta con los servicios de atención al paciente.
Algunos de estos pasan por garantizar que tanto médicos como enfermeros obtendrán el consentimiento de su paciente de manera válida, es decir, suministrando toda la información al paciente que permita tomar una decisión informada. Otros, por que los servicios de atención puestos a disposición por las organizaciones colegiales resolverán las quejas y reclamaciones con diligencia, dando la posibilidad de acudir al sistema extrajudicial de resolución de conflictos o remitiendo el expediente a las comisiones deontológicas. De la misma manera, tanto colegios provinciales como consejos generales y autonómicos deberán elaborar sus correspondientes registros públicos de profesionales como garantía de los derechos del paciente.
Una de las acciones más llamativas es que los colegios profesionales de médicos y enfermeros deberán contar con sistemas de certificación y recertificación, que les permitan comprobar que sus profesionales mantienen en todo momento las competencias necesarias para ejercer. El pilotaje de este proyecto, en el que se hayan inmersos 15 colegios de médicos, durará aproximadamente unos seis meses, tras los cuales será empleado por toda la colegiación. Tal y como aclaraban ambos representantes colegiales no se trata de ningún tipo de examen, sino de una certificación del trabajo diario. En el caso de Enfermería deberá realizarse cada 5 años, y será cada 6 en el caso de los profesionales médicos. Se trata de saber que profesionales han continuado o no ejerciendo, y valorar las competencias profesionales de los mismos, para certificarlos, o bien darles las indicaciones pertinentes para complementarles y que puedan volver a dar un buen servicio.
Rodríguez Sendín explicaba que esta validación periódica, a la que inicialmente los médicos se podrán presentar voluntariamente, constará de tres fases. En la primera se entrará a valorar los comportamientos del profesional, en lo que se tendrá en cuenta que no haya expedientes disciplinarios previos, en donde se ha desarrollado el trabajo realizado, y que haya una buena disposición psíquica y física del médico que ve pacientes. En una segunda fase se validarán las competencias más técnicas, que serán distintas en función a la especialidad, y por último habrá que validar estas competencias acreditadas con los comportamientos. Finalmente Sendín añadía que “antes o después esto va a tener que ser obligatorio para seguir viendo pacientes”.